APROXIMACIÓN A LAS FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS DE BENEIXAMA

Beneixama celebra anualmente del 6 al 11 de septiembre fiestas de Moros y Cristianos en honor a la patrona de la Villa, la Divina Aurora, siendo sin duda, las de mayor importancia y arraigo popular de todas las celebradas en nuestra población a lo largo del año.

Muchos son los elementos singulares que caracterizan nuestras fiestas, la soldadesca, como origen propio de la fiesta, la utilización que desde tiempo inmemorial se realiza del uso de la pólvora con los  “morterets”y “cops”, las marchas lentas de nuestras procesiones, patrimonio musical incunable de principios del S.XIX, o los textos de las embajadas con un altísimo valor literario, explican la gran afluencia e integración de visitantes de toda la Comunidad Valenciana, nacional e incluso internacional que visitan durante esos días Beneixama.

Su estructura original se remonta al periodo en el que se populariza esta  celebración al norte de la provincia de Alicante a finales del S.XVIII y principios del S.XIX, siendo los aspectos militares, herederos de la antigua“soldadesca”,  los que  se han sabido preservar con especial pureza y rigor en la mayoría de los actos.

Ejemplos de soldadesca son los actos de rendición de honores al capitán de día y los movimientos militares que desarrollan las escuadras oficiales en la misma puerta de la iglesia al finalizar la misa de comparsas.

En sus inicios, la fiesta básicamente se organiza en torno a  dos elementos claros, la soldadesca y la veneración a la “Aurora”, con ellos nacerá nuestra fiesta de Moros y Cristianos en las primeras décadas del S. XIX, siendo las fiestas de Biar un referente, ya que desde 1803 se celebran “embajadas” en esta población vecina. Todo hace pensar que Beneixama asumiría la estructura festera de Biar, población a la que perteneció eclesiásticamente hasta 1777 y civilmente hasta 1795. Desde ese momento las fiestas de San Juan que se venían celebrando desde al menos el S.XVI pasarían a un segundo plano.

Cuatro son los entes festeros que participan en nuestras fiestas. Tres del bando cristiano; Cristianos, Estudiantes y Labradores, y una por el bando Moro.

Como actos previos a los días grandes, Beneixama celebra “les entraetes” y el concierto de música festera, ofrecido por nuestra Sociedad Musical “La Pau”cada 4 de septiembre,. El l día 5 de septiembre se reserva para la tradicional cena del festero y la primera verbena popular.

El 6 de septiembre o “Día de L’entrà” se inicia a las 12 del mediodía con el rezo del ángelus y la posterior “Moguda de les músiques”, actos que dan el pistoletazo de salida a cinco días de tradición, música y pólvora.

La tarde viene cargada de actos, siendo el primero de ellos un claro ejemplo de la importancia de la “soldadesca” en nuestra fiesta. Con la presentación de armas al presidente de la Filà de Cristians por parte del resto de presidentes, escuadras y cargos, se rinden honores a quien ostenta ese día la posesión o dominio del castillo, para continuar seguidamente con el acto de la Entrada Triunfal.

Durante toda la tarde los festeros irán desgranando todas las sorpresas preparadas durante todo el año para disfrute de vecinos y visitantes. Más de 1200  festeros, 35 bandas con más de 1400 músicos, boatos, carrozas de intendencia y obsequios discurren anualmente por el recorrido habitual que finaliza frente a un castillo de madera montado para la ocasión y con una antigüedad de más de 45 años.

El público disfruta cada tarde del 6 de septiembre de un espectáculo en el que participan más de 2600  personas en una población como Beneixama, con un censo que ronda los poco mas de 1700 habitantes.

La noche da paso a la solemnidad del traslado de la Virgen, tras la interpretación del motete “Estrella de la mañana”, la “Divina Aurora” será entronizada en el altar mayor con el canto de la “Marcha Rural Aurora”, ambas escritas en 1931 con música de Manuel Parra y letra de José María Milán.

El día 7 de septiembre es denominado “Primer día”, ya que junto con el día 8 y 9 forman el núcleo original de nuestras fiestas, el día de la entrada fue de incorporación posterior. Los tres días centrales comienzan con una estructura similar, tras la diana se celebra la presentación de armas al capitán del día (capitán que ostenta la titularidad del castillo). Celebrado dicho acto eminentemente marcial y militar, las comparsas y filaes entran desfilando hasta los pies de la patrona, guardando un cuidado ritual en la eucaristía heredado de generaciones pasadas.

Tras la “misa de companyies”, “el rogle” mostrará a la puerta de la iglesia el acto más representativo de la antigua “soldadesca”. La mañana finaliza con la colorida ofrenda de flores a la patrona, acto que fue incorporado en 1983 en sustitución del pasacalle de mediodía que si se sigue celebrando al mediodía del día 8 y 9.

La tarde se vuelve bronca, con la “serreta” y “la guanyada del Castell”, Beneixama muestra su atracción levantina por la pólvora, junto con los arcabuces, “Los Cops” toman la calle las tardes del 7 y 8 de septiembre.

Tras la primera batalla de arcabucería o “serreta”, los días 7 y 8 se representan las embajadas escritas por el poeta Pastor Aycart en 1872, reproduciéndose posteriormente una segunda batalla de arcabucería o “guanyà del castell”. En la tarde del día 9, se lleva a cabo un alegre y colorido desfile tras la embajada de conversión del moro al cristianismo, junto con carrozas que reparten caramelos a los asistentes. Este desfile, junto a los pasacalles del día 8 y 9 son los actos que exigen un menor rigor y seriedad para disfrute los festeros. Mención aparte merece “la retreta”, acto de origen militar que en la noche del día 7 de septiembre ha devenido en un divertido acto de disfraces, del mismo cabe destacar los ya tradicionales “numerets”. Igualmente, todas las noches del 5 al 10, en el recinto de la piscina municipal, se celebran verbenas con grupos de primer nivel.

El día 10 de septiembre de 1943 la comparsa de estudiantes, creada en el año 1924, comenzó a celebrar una misa de comparsa propia dado el poco protagonismo que hasta ese momento tenían durante los actos centrales de las fiestas. Dicho día se fue transformado durante los años siguientes en un día más de celebración y alegría para la población. De forma desenfadada e irónica en la actualidad, se reproduce una divertida batalla entre Moros y Cristianos, destacando especialmente el valioso texto de la embajada escrita por el poeta local José María Milán.

Como hemos apuntado, nuestras fiestas tienen su origen en las milicias urbanas del S. XVIII y principios del S.XIX, quedando acreditada la existencia de una de ellas en Beneixama y el disparo de sus armas tanto en los festejos locales como en la recepción de autoridades civiles o eclesiásticas (Año 1803). Esto, junto al hecho evidente de que Beneixama sigue manteniendo inalterados actos y elementos, que reproducen esta herencia militar: Banderas con la cruz de San Andrés, trajes, cargos, movimientos militares y actos como la rendición de honores militares etc., añaden un valor y atractivo turístico que debemos valorar y saber potenciar.

 Otro aspecto a destacar son los textos de las embajadas actuales, verdadero tesoro que se representan por primera vez en el año 1872 y que fueron escritas por el afamado poeta local Juan Bautista Pastor Aycart. En 1878 se incorporó la tercera embajada, que describe la conversión del moro al cristianismo, muy acorde con las corrientes románticas y cristianas de la época.

La devoción religiosa a la Divina Aurora patrona de Beneixama es otro pilar sobre el que se cimientan nuestras fiestas. En 1821, José Parra,Salvador Vera y Vicente Luna vuelven con sus carros de comerciar. Atravesando la llanura manchega, una fuerte tormenta les sorprende en medio de la noche que temiendo por su vida, imploraron su protección a la virgen de “la aurora”. En ese momento cesó la tormenta y vieron una extraña luz, una “aurora boreal”. Una vez en Beneixama comenzaron una veneración que hoy da título al patronazgo de nuestra población. Los máximos honores quedan reservados a nuestra patrona, la“Divina Aurora”, los portadores de la imagen, la escolta y del palio que la cubre en cada una de las tres procesiones son tareas reservadas a los festeros por turno rotativo.

La Sociedad Musical “La Pau” de Beneixama, creada en 1841, interpreta en las tres procesiones que se celebran durante las fiestas unas marchas lentas heredadas de la Banda del Real Cuerpo de Alabarderos, cuyo valor musical e histórico es incalculable como así lo acreditan entendidos del patrimonio musical bandístico valenciano. Este valor se justifica en la “exclusividad” de las obras, dado que durante la guerra civil fueron destruidas del archivo musical de la Banda Real de Alabarderos, constando a día de hoy que la gran mayoría de composiciones solo se encuentran en el archivo musical de Beneixama.

Destacamos también el uso de pólvora como elemento singular de nuestra fiesta. Además de su uso generalizado a través de “mascletaes”, castillos de fuegos artificiales, tracas, arcabuces o espindargas etc, cabe destacar el uso de los “Cops”. Son arcabuces con una capacidad de carga tres veces superior a los normales que disparan al suelo generando una detonación redonda y de importante sonoridad que sorprende a cuantos presencian el acto.

En las tardes del 7 y 8 de septiembre visitantes de toda la Comunidad Valenciana, Murcia o Albacete, amantes y entendidos de la pólvora, asisten atónitos al disparo continuado de cerca de 20 Cops de ambos bandos. Igualmente un segundo elemento que nos distingue y caracteriza es el disparo de “morterets”, estando documentado desde al menos el año 1803 su uso en nuestra localidad.

Constituye su elaboración un proceso único conservado de generación en generación y siendo una tradición oral representativa del patrimonio cultural valenciano conservado en muy pocas poblaciones de nuestro territorio. Su disparo se efectúa en la actualidad a la salida y entrada de nuestra patrona en el templo parroquial, si bien antiguamente también se disparaban con los volteos generales de campanas.

Todos los elementos descritos, soldadesca, embajadas, devoción religiosa, las piezas incunables interpretadas en las procesiones procedentes de la Real Banda del Cuerpo de Alabarderos del Rey, y el uso singular de la pólvora en Beneixama, justifican, sin lugar a dudas, la originalidad, tradición popular valenciana y capacidad de atracción de visitantes, dado que cada año triplicamos la población censada durante los días de fiestas.

Beneixama es un pueblo hospitalario e integrador que hace al turista y visitante partícipe activo de la fiesta y de nuestras más profundas tradiciones, te invitamos a venir, a conocer nuestra historia y a formar parte de un gran espectáculo único y singular entre las fiestas de Moros y Cristianos. 

Extracto del dossier elaborado para la solicitud de declaración de interés turístico autonómico de las fiestas de moros y cristianos de Beneixama. 

Manuel Amorós – Guillermo Valdés

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